Historia

Un descubrimiento interesante
La idea de desarrollar el secador de manos Dyson Airblade™ se le ocurrió a un ingeniero de Dyson cuando estudiaba las propiedades del flujo de aire. Observó que, cuando colocaba las manos mojadas delante de un chorro de aire frío, el agua se secaba en cuestión de segundos. Este descubrimiento planteaba una cuestión lógica: ¿por qué no eran así de eficientes los secadores de manos que encontramos en los lavabos?
Pruebas de higiene
Los científicos de Dyson trabajaron conjuntamente con destacados profesionales de la higiene de la Universidad de Bradford para comparar la higiene que ofrece el secador de manos Dyson Airblade™ con la de los demás secadores de manos del mercado.
Las pruebas fueron concluyentes y demostraron que la capacidad higiénica ofrecida por el secador de manos Dyson Airblade™ es muy superior a la ofrecida por los demás secadores de manos. Confirmaron asimismo que nuestro secador de manos tiene la capacidad de mejorar considerablemente el cumplimiento de las normas referentes al secado de manos y de reducir la propagación de infecciones.
Pruebas de rendimiento y resistencia
Se han llevado a cabo pruebas de rendimiento durante cientos de horas con el objeto de perfeccionar el secador de manos Dyson Airblade™.
Una de las pruebas consistía en comparar el tiempo de secado de los secadores de manos Dyson Airblade™ con respecto a los demás secadores de manos. Se pudo comprobar que Dyson Airblade™ seca las manos más rápidamente que cualquier otro secador de manos del mercado.
En otras pruebas se experimentó con el ángulo de orientación y la anchura de la ranura por la que se expulsa el aire para así conseguir un tiempo de secado óptimo. Asimismo, se midió y perfeccionó el nivel de ruido, se perfeccionó la presión del aire para conseguir un secado efectivo, y se probó la duración del motor.
Pruebas de resistencia
El secador de manos Dyson Airblade™ fue sometido a pruebas una y otra vez para asegurarnos de que estaría a la altura: lo golpeamos repetidamente, apagamos cigarrillos en el secador, nos pusimos de pie encima de él, lo rociamos con productos químicos, lo manchamos con orina (nunca se sabe...) y lo expusimos a cambios extremos de temperatura.
Investigación sobre el cuidado de la piel llevada a cabo por Dyson Airblade™
Las personas que utilizan un secador de manos para secarse las manos de forma regular exponen las manos al aire caliente y sucio que expulsan los demás secadores.
Los científicos de Dyson querían comprobar si el aire frío que expulsa el secador de manos Dyson Airblade™ es menos perjudicial. Con este objeto trabajaron conjuntamente con destacados profesionales del Skin Research Centre de la Universidad de Leeds. Descubrieron que tras 40 ciclos consecutivos de lavado y secado con el secador de manos Dyson Airblade™ no se detectó en las manos de los usuarios ninguna amenaza para los niveles naturales de humedad de la piel, las células de la piel ni la circulación.
La British Skin Foundation ha validado estos descubrimientos, lo que convierte al Dyson Airblade™ en el primer secador de manos que ha recibido una aprobación semejante.

